Un incendio de gran magnitud se desató en el centro de Lima, sin embargo, la mayor preocupación radica en los efectos nocivos para la salud debido a una humareda densa y tóxica que ha sido visible a varios kilómetros y que también representa un riesgo para la salud de la población, según advirtió el Dr. Jorge Chung Ching, médico neumólogo del Servicio de Neumología del Hospital Nacional Arzobispo Loayza.
El especialista explicó que la inhalación de humo y partículas finas expulsadas por este siniestro representa un grave riesgo para la salud respiratoria. La combustión de materiales derivados del petróleo liberó compuestos de carbono y nitrógeno, capaces de generar inflamación severa en las vías respiratorias, provocando irritación, tos persistente y dificultad para respirar. En personas con enfermedades preexistentes, como fibrosis pulmonar o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la exposición a estos contaminantes puede desencadenar crisis respiratorias severas y prolongar el tiempo de recuperación. Además, la presencia de sustancias químicas irritantes en el aire podría aumentar la incidencia de infecciones respiratorias en la población expuesta.
Asimismo, advirtió que la inflamación persistente causada por la exposición prolongada a estos contaminantes no siempre responde a los tratamientos convencionales. El especialista señaló que el daño respiratorio derivado de este tipo de incidentes puede generar efectos similares a los de infecciones virales severas, como el COVID-19, con procesos inflamatorios que no solo afectan los pulmones, sino que también pueden agravar enfermedades cardiovasculares. Estos cuadros clínicos pueden prolongarse durante semanas o incluso meses, impactando significativamente la calidad de vida de los pacientes.



